Nuestro hombre misterioso, después de visitar este antiguo convento y preguntar a varios feligreses que entraban a orar en la iglesia, no consiguió ninguna pista e indicio que le pudiera guiar sobre el paralelo del misterioso tesoro Cazorleño.

Desanimado y agotado, se sentó en un banco junto a la fuente de la plaza que hay a escasos  metros de la iglesia, plaza conocida por los Cazorleños como la plaza del Huevo,  allí paso gran parte de la tarde, analizando cada paso y cada historia de las que había escuchado desde que llego a Cazorla.

Una niña que jugaba con la pelota en el parque, se sentó a su lado y le pregunto el porque de su tristeza y desanimo, nuestro hombre misterioso intentando enmascarar su tristeza, sonrió a la niña y le dijo que estaba bien, la niña con la naturalidad y atrevimiento que caracteriza a los niños, le dijo que, si estaba triste que fuese al teatro de Cazorla, que allí, se estrenaban obras teatrales muy bonitas y que le harían sonreír.

Al principio nuestro hombre misterioso no hizo mucho caso a la niña, pero cuando los últimos rallos de sol acariciaban la plaza, unos chicos pasaron junto al banco en el que llevaba sentado media tarde, los jóvenes iban hablando sobre una obra de teatro que acababan de ver, el brillo de sus ojos y la sonrisa que cubría sus rostros, detonaba que les había gustado.

Nuestro hombre misterioso, decidido dar una oportunidad al consejo de aquella niña, que horas atrás jugaba a la pelota junto a su banco y que le había aconsejado que fuese al teatro.

Decidió andar los 50 metros que le separaban del teatro, pero  cuando  llego era ya demasiado tarde, la obra había terminado y ya no habría mas representaciones aquella tarde que ya llegaba a su ocaso.

Pero, aunque no pudo disfrutar de la obra de teatro, quedo maravillado por el edificio que envolvía el Teatro de la Merced, un edificio con mucha historia.

Nosotros vamos a seguir los pasos de nuestro hombre misterioso y nos vamos a ir hasta la entrada del Teatro de la Merced.

Estamos en la puerta del Teatro de la Merced, antiguo convento de la Merced  para la redención de cautivos en este edificio también se encuentran las dependencias del Ayuntamiento de Cazorla.

Su origen se remonta al siglo XVI, cuando acogía la antigua Casa de La Merced, la cual estaba dividida en convento e iglesia. Conserva la planta cuadrada con patio con doble galería realizada en ladrillo de estilo renacentista. La fachada fue reconstruida en el siglo XX dentro del estilo mudéjar. La torre mide unos 30 metros y alberga el reloj y sobre éste un cuerpo de campana. La antigua iglesia es en la actualidad el teatro.

Su fachada principal es de estilo neoclásico, donde destaca su característica torre del reloj.

En este coqueto teatro se celebra el Festival Internacional de Teatro de Cazorla, por el que todos los años pasan una treintena de compañías  de teatro, algunas de las más prestigiosas compañías y actores han desfilado por el escenario del teatro de la Merced durante los últimos años, también cabe destacar el Teatro en la Calle, un festival de teatro que lleva el teatro a las calles de Cazorla, durante todo un fin de semana las calles de Cazorla se convierten en un improvisado escenario donde la magia, el arte y la imaginación dejan volar la imaginación niños y adultos.